Historia

Los lazos que unen Francia y Ecuador son antiguos, en particular con la ciudad de Cuenca. Sin embargo, hay muchos episodios de nuestra historia en común que son desconocidos. La Misión Geodésica Francesa, que llegó a este país en 1736, es sin lugar a duda, uno de los hechos más recordados. Es que, para esa época, emprender una misión de tal envergadura no fue una tarea fácil.

Además, los científicos franceses (La Condamine, Bouguer, Godin, De Jussieu) dejaron un legado imprescindible para nuestra historia universal a corto, mediano y largo plazo: la medición del arco del meridiano, los fundamentos para el actual sistema métrico decimal o el descubrimiento del caucho y la quinina para luchar contra la malaria.

Por su parte, el sistema educativo ecuatoriano fue fuertemente influenciado por el sistema francés. Desde los inicios de la Republica, el presidente Vicente Rocafuerte trató de poner las primeras piedras de un sistema de educación nacional, lo que se materializó en el primer decreto en 1839, de instrucción pública.  Es también en este periodo cuando aparecen los primeros manuales de enseñanza en francés. Posteriormente, García Moreno, a pesar de su posición conservadora, era muy conocedor del régimen educativo francés y seleccionó lo mejor y lo adaptó a las necesidades del Ecuador. Emprendió una negociación para la venida al país de las congregaciones religiosas francesas como los Hermanos de las Escuelas Cristianas para que se encargaran de la educación primaria de los hombres, y las religiosas del Sagrado Corazón para la educación primaria de las mujeres.

La francofonía permanece, hoy en día, presente en las élites políticas e intelectuales del país, formadas ya sea por el Liceo Francés La Condamine de Quito, creado en 1967 en el que asisten más de 1600 alumnos desde el nivel inicial hasta el último año de Bachillerato, o por las cinco sedes de la Alianza Francesa, que atiende a más de 6000 personas.

Médicos, ingenieros, funcionarios públicos y ejecutivos de empresas se han formado en Francia. Han sido becados del Gobierno francés o han estudiado por su propia cuenta, en las universidades de Toulouse, Bordeaux, Nantes o París. En la actualidad más de 500 estudiantes ecuatorianos siguen las clases que le dictan los profesores franceses. Muchos de ellos volverán al Ecuador para ejercer su profesión con las luces de una cultura diferente para bien de la comunidad ecuatoriana.

Particularmente, la ciudad de Cuenca, luego de haber acogido a los hombres de la Misión Geodésica, recibió al antropólogo Paul Rivet. En los años 1970 Juan Cueva fundó la Alianza Francesa de Cuenca. La institución no ha dejado de tener protagonismo en la ciudad. Alejandro Serrano, Matilde Moscoso fueron algunos de sus presidentes relevantes.

En la casa de la Alianza Francesa nació la Escuela Francesa de Cuenca, la mismas que luego de poco más de diez años de existencia, esta institución ha tenido su primera promoción de bachilleres en Julio 2019. Siete de estos jóvenes están estudiando en Francia en la actualidad, de la misma forma que estudiantes de las promociones 2020 y 2021.

Actualmente, la Fundación Escuela Francesa de Cuenca administra las Unidades Educativas Particulares Binacionales Francesas Joseph de Jussieu y Louis Godin, que llevan los nombres de los compañeros de La Condamine. En dichas instituciones, cerca de 500 estudiantes reciben enseñanza binacional impartida por cerca de 30 profesoras/es franceses y 8 profesoras/es ecuatorianos.

La UEPBF Joseph de Jussieu se encuentra homologada, es decir cuenta con el reconocimiento del Ministerio de Educación de Francia. Por su parte, mientras dura el proceso progresivo de homologación, la UEPB Liceo Francés Louis Godin ha organizado la enseñanza del pensum francés apoyándose, para el Bachillerato, con el Centro Nacional de Enseñanza a Distancia del Ministerio de educación de Francia, CNED.

Pasada más de una década desde que inició este proyecto educativo innovador, la comunidad educativa de la Escuela Francesa de Cuenca se proyecta a culminar el proceso de reconocimiento completo por parte de la educación francesa; por tal motivo, y aprovechando instalaciones apropiadas, se proyecta una ampliación de oferta educativa con las características que a continuación se describen fundamentada en las ventajas de la educación binacional.