Nuestros principios

  • Justicia: Comprender la necesidades y potencialidades del país, para actuar con ética, honestidad, integridad y coherencia con nosotros/as mismos/as y con los/as demás, respetando y promoviendo en ejercicio de derechos para ser mejores seres humanos.
  • Innovación: Actuar de forma organizada y autónoma, aplicando el razonamiento lógico, el pensamiento crítico y complejo, y tener iniciativas creativas, mente abierta y visión de futuro para la toma de decisiones.  Impulsar la curiosidad intelectual para la resolución de problemas de forma interdisciplinaria.
  • Solidaridad: Desarrollar nuestras actividades con responsabilidad social y pluralidad y empatía con respeto a las diferencias de grupos heterogéneos.  Valorar la multiculturalidad de nuestra comunidad respetando las identidades diversas. Usar la inteligencia emocional para reconocer las diferencias y buscar medios de apoyo al otro.
  • Laicismo: Establecer relaciones seculares entre las y los miembros de nuestra comunidad con respeto y reconocimiento de las diferentes formas de pensamiento.
  • Neutralidad: Definir programas y contenidos de la enseñanza desde la amplitud filosófica y política practicada por profesores y estudiantes de forma que garantice el diálogo de saberes y el respeto a las ideas diversas.
  • Libertad de enseñanza:  Posibilitar el diálogo de saberes mediante el ejercicio de la libertad de cátedra, en lo que respecta a instrumentos y herramientas pedagógicas, únicamente condicionadas al cumplimiento de los objetivos curriculares.
  • Igualdad: Promover el reconocimiento de los derechos humanos y la condición de igualdad inalienable para todos los seres humanos. Desde el reconocimiento como iguales, implementar un enfoque de derechos, donde prime el interés superior de niños, niñas y adolescentes, que permita implementar criterios con enfoque de derechos para alcanzar la igualdad de género, intergeneracional, étnica y erradicar todo tipo de prejuicios y violencia.
  • Educación transformadora: Reconocer el hecho educativo como garantía para la construcción de seres humanos capaces de aplicar sus conocimientos para el mejoramiento progresivo de la sociedad.
  • Comunidad: Reconocer al ser humano como integrante de su comunidad y, por lo tanto, responsable de actuar de forma democrática y republicana para el fomento de la participación ciudadana, la construcción de una cultura de paz para alcanzar una sociedad libre de toda forma de violencia.