En un cálido espacio de encuentro con la literatura infantil, María Herrera y Alexandra Lombeyda compartieron el libro Mi amiga Agostina junto a la Unidad Editorial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Azuay. La actividad se desarrolló en las instalaciones de la CCE y reunió a niñas y niños de distintas instituciones, generando un momento de diálogo, imaginación y cercanía con los libros.
En esta ocasión, contamos con la presencia de Julián Martínez Rodríguez, estudiante de la Escuela Francesa de Cuenca, quien asistió junto a sus compañeros y compañeras de CE2. A través de la lectura y la conversación guiada, las y los estudiantes pudieron acercarse al universo de Mi amiga Agostina, reflexionando sobre sus personajes, sus emociones y las situaciones cotidianas que se abordan en el relato. La participación activa de los niños y las niñas mostró cómo la literatura puede convertirse en un puente para hablar de la amistad, la empatía y el respeto.
Para la Escuela Francesa de Cuenca, unidad educativa binacional y trilingüe, la presencia de sus estudiantes en espacios culturales como la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay forma parte de un modelo pedagógico que integra el trabajo en francés, español e inglés con experiencias significativas en la ciudad. La lectura compartida, el contacto con autoras y mediadores de lectura y la apropiación de lugares emblemáticos de Cuenca refuerzan una formación abierta, crítica y cercana al entorno. Estas actividades consolidan el vínculo entre escuela, cultura y comunidad, ofreciendo a las familias una propuesta educativa que valora tanto el rigor académico como el desarrollo sensible y creativo de sus hijas e hijos.
Lecture de “Mi amiga Agostina” avec la participation d’élèves de l’École Française de Cuenca
Dans un moment chaleureux dédié à la littérature jeunesse, María Herrera et Alexandra Lombeyda ont présenté le livre Mi amiga Agostina en collaboration avec l’Unité éditoriale de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Azuay. L’activité s’est déroulée dans les espaces de la Maison de la Culture et a réuni des enfants de différentes institutions, créant un cadre propice à l’échange, à l’imagination et à la découverte des livres.
Parmi les participant·e·s se trouvait Julián Martínez Rodríguez, élève de l’École Française de Cuenca, accompagné de ses camarades de CE2. À travers la lecture et le dialogue animé autour de Mi amiga Agostina, les élèves ont pu entrer dans l’univers de l’histoire, s’identifier aux personnages, partager leurs émotions et réfléchir aux situations du quotidien abordées dans le récit. Leur participation active a montré combien la littérature peut être un espace privilégié pour parler d’amitié, d’empathie et de respect.
Pour l’École Française de Cuenca, établissement binational et trilingue, la présence de ses élèves à la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay s’inscrit dans un projet éducatif qui articule l’apprentissage en français, en espagnol et en anglais avec des expériences culturelles ancrées dans la ville. La lecture partagée, le contact avec des autrices et des médiateur·rice·s du livre, ainsi que l’appropriation de lieux emblématiques de Cuenca, contribuent à former des élèves curieux, ouverts et sensibles à leur environnement. Ce type d’initiative renforce le lien entre école, culture et communauté, et offre aux familles une proposition éducative qui valorise à la fois l’exigence académique et le développement créatif et sensible des enfants.





